4.6.05

ni mes la nombres a esas

NI ME LA NOMBRES A ESA

 

MARIO KALER

 

Por mi ejercicio profesional me es imposible compartir y hasta por momentos nombrar al genero femenino.

En mi humilde saber anida el pensamiento que no tienen derecho a recibir el mismo trato que nosotros.

Si bien no son seres inferiores lo que les da sustento para vivir es ser el complemento ideal del hombre

Muy a pesar mío he soñado con tener encuentros íntimos, pero mi conciente castrador me lo impide amenazándome con ir al infierno.

Pero despojado de mi ropaje yace un ser humano común que desea fervientemente concretar algún  encuentro amoroso  como en un cuento de García Márquez en que el amor no es solo ilusorio sino concreto.

El entusiasmo actual se confunde con acaloramiento, el fanatismo con el cuál me desempeñé me llevan hasta un lugar notable, envidiable para cualquier mortal.

Pero ese yo anterior intolerante obcecado e intransigente se ve perjudicado y sin poder volver hacía atrás

Quizás sea factible ese encuentro  ¿Cómo será? ¿Podré tocar libremente ?

No me preocupo  por mis años ni mi físico deteriorado,  me preocupo por el que dirán.

No quisiera  irme del mundo terrenal sin antes probar, aunque más no sea un bocado.

¿Es esto pecado?, Claro que si.

Si lo sabré yo

Recorrer, paladear,  sentir el embrujo de un cuerpo con pechos erguidos, de glúteos firmes, de labios hambrientos, introducirme en ese lugar prohibido.

¿Como será?

¿ o acaso será?

Hasta podría pararme y blasfemar sin que me atormente el recuerdo de mis superiores y me manden a limpiar el honor en el lavabo del colegio.

Creo sin temor a equivocarme que en el ejército me trataban mejor.

Momentos decisivos se avecinan

Siento miedo y un sudor frio recorre íntegramente mi interior. estoy seguro que este temor no es por lo que vendrá sino por lo que no sucederá.

Ahí vienen ellos, que Dios me ayude.

 

Creo que es tarde

 

Habemus Papa y soy yo

 

 

 SERË BENEDICTUS XVI