Texto que va engordando
El gran problema de este talentoso escritor fue siempre su manera de escribir. Sus manuscritos resultan ilegibles, jamás se llegó a publicar alguno de sus textos. Otra lamentable historia de un artista incomprendido.
Desgraciadamente, el gran problema de este talentoso escritor - Tadeo Val - fue siempre su espantosa manera de escribir. Sus manuscritos, plagados de tachaduras y borrones, resultan ilegibles. Jamás se llegó ni posiblemente se llegará a publicar alguno de sus textos. Esta es una de las tantas lamentables historias dentro del arte; un artista injustamente incomprendido.
Desgraciadamente para la cultura del hombre, el gran y único problema de este talentoso y creativo escritor - Tadeo H. Valdéz - fue siempre su terriblemente espantosa manera de escribir, producto del modo en que toma la lapicera. Los manuscritos que ha dado a conocer, plagados de tachaduras borrones y símbolos inexistentes, resultan ilegibles. Como aquel titulado “Recuerdos de una mañan (o tal vez montaña) flompix (?)”. Jamás se llegó ni posiblemente se llegará a publicar alguno de sus textos. Esta es una de las tantas lamentables historias dentro del arte, un pobre artista injustamente incomprendido.
Desgraciadamente para la amplia cultura del hombre en su necesidad de nuevas creaciones, el gran y único problema de este talentoso y creativo escritor - Teodoro Hipólito Valdezmeiher - fue siempre su terriblemente espantosa manera de escribir, producto del modo en que toma la lapicera, apoyándola sobre su dedo índice. Absolutamente diferente a como lo haría una persona normal. Los manuscritos que ha dado a conocer, repletos de tachaduras, borrones y símbolos inexistentes dentro de cualquier tipología, resultan completamente ilegibles. Como aquel titulado “Recuerdos de una mañana (o tal vez montaña) flompix mut (?)”. Del cual cito: “...Era una bumpdísima mono muerto (o muerto) digregado flompix mut... (?)”. Es por esto que jamás se llegó a publicar, ni se llegará posiblemente si su manía persiste, ninguno de sus incoherentes y borrosos textos. Esta es una de las tantas lamentables historias dentro del arte moderno; un pobre artista injustamente incomprendido. Y como alguna vez lo escribió: “El arte es como un munditropio, siempre girtaldo hacia la pemternidat”. Cuánta razón tuvo.
Ezequiel Damian Mareco
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